septiembre 02, 2007

MIGRAÑA Y ALIMENTACIÓN ¿EXISTE RELACIÓN?

Mucho se ha dicho sobre las migrañas y su relación con los alimentos que consumimos, sin embargo esto aún no se sabe con certeza y más bien se han detectado algunos alimentos –o sustancias de los alimentos- que podrían ser los detonadores de las migrañas, aunque esto es a tolerancia de cada persona y hay gente a la que le desencadena una migraña cierto alimento y otras personas a las que no.
Sin antes adelantarme a los alimentos que podrían ser los causantes de este padecimiento incómodo, vale la pena explicar que una migraña es un tipo de dolor de cabeza que afecta a algunas personas de manera repetitiva con el tiempo; las migrañas son diferentes de otros dolores de cabeza ya que se presentan con síntomas como náuseas, vómitos o sensibilidad a la luz y en la mayoría de las personas, se siente un dolor pulsátil únicamente en un lado de la cabeza y pueden durar desde algunas horas hasta varios días.
Las migrañas afectan a muchas personas: 11 de cada 100. Los dolores de cabeza tienden a comenzar entre los 10 y los 46 años de edad, pueden ser hereditarios y se presentan con más frecuencia en las mujeres que en los hombres; como dato curioso se ha visto que durante el embarazo disminuyen las migrañas.
Hay muchos factores –o causas- que pueden desatar una migraña, entre ellos: estrés físico o emocional, dolores de cabeza tensionales, cambios hormonales o uso de pastillas anticonceptivas, cambios en los patrones de sueño, reacciones alérgicas, alcohol y cigarro, luces brillantes, ruidos fuertes y algunos olores o perfumes así como saltarse comidas o hacer ayunos prolongados.
Hablando específicamente de los alimentos –o sustancias de alimentos- que se han relacionado a la migraña se encuentran los siguientes:
* Quesos fuertes como Cheddar, Emmentaler, Brie y Cammembert y quesos untables como cottage, queso crema o amarillo, crema agria
* Arenque (preservado en vinagre o deshidratado) ya que contiene tiramina
* Todos los alimentos fermentados, preservados en vinagre o marinados.
* Nueces y crema de cacahuate
* Panes con harinas fermentadas, panecillos y galletitas que contengan queso o chocolate, incluyendo la pizza
* Leguminosas en general (frijoles, lentejas, habas), ya que contienen tiramina
* Plátano, higos, pasas, papaya, ciruela roja, cítricos y cebolla, aguacate
* Salchichas, bologna, pepperoni, salami, salchichas, ya que contienen nitratos.
* Hígado de pollo y paté, ya que contienen tiramina
* Alimentos o bebidas con cafeína como chocolate y cantidades excesivas de té, café o refrescos (procurar no más de 2 tazas al día)
* Bebidas alcohólicas, especialmente el vino rojo ya que contiene tiramina
* Alimentos que contengan glutamato monosódico (MSG) como salsa de soya, tiernizadores de carne, sal condimentada.
Esto no significa que por tener migrañas debemos de suspender por completo estos alimentos, ya que como mencioné al inicio es a tolerancia y no toda la gente es sensible a estos alimentos, por lo que hay que ir probando y descartando. Sin embargo, cuando se presentan migrañas frecuentes, lo más recomendable es llevar un diario de alimentos, anotando todo lo que se consume en varios días y marcando los días que se presente una migraña para tratar de asociarlo a alguno de los alimentos mencionados y de esta manera poder prevenir las migrañas, evitando consumir estos alimentos y algunos de los otros detonadores que mencioné, ya que definitivamente es un padecimiento sumamente molesto que en casos extremos hasta nos tumba en la cama.
Fuente: National Headache Foundation

agosto 19, 2007

FOMENTANDO BUENOS HÁBITOS ANTES DEL EMBARAZO

Al ser el embarazo un proceso tan natural y normal de la vida, muchas veces no le damos la importancia que merece. Sí lo vemos con un poco más de detenimiento, podemos observar que en esta etapa ocurren demasiados cambios, tanto en el cuerpo como en el estilo de vida y lo que se haga antes y durante el embarazo impactará directamente al bebé y a la madre.
Debido a esto, es importante ponerle más atención a tu salud y hábitos cuando se planee el embarazo, y empezar a hacer varios cambios para lograr un embarazo exitoso y procurar que el bebé tenga un buen desarrollo y nazca saludable.
Se ha comprobado que el alimentarse sanamente no solo ayuda a que tu cuerpo este listo para el embarazo, sino que también juega un papel importante en la fertilidad. Uno de los principales objetivos a lograr cuando se planea un embarazo es tener un peso saludable, ya que tanto un bajo peso como el sobrepeso pueden afectar el ciclo menstrual y la ovulación y por lo tanto disminuir la fertilidad, por lo que sí este es tu caso lo ideal es ganar o bajar un poco de peso antes de planear embarazarse. El embarazo no es el momento para ponerse a dieta para bajar de peso, sino más bien tener una adecuada y controlada ganancia, aunque seguramente si ya se presenta sobrepeso la ganancia en el embarazo es mucho menor que con un peso saludable. Se recomienda tener un Índice de Masa Corporal (IMC) entre 18.5 y 25 kg/m2; para obtenerlo divide tu peso entre tu estatura en metros al cuadrado o visita la página http://nhlbisupport.com/bmi/bmi-m.htm
En cuanto a la alimentación previa al embarazo, lo ideal es llevar una dieta balanceada que incluya todos los nutrimentos: hidratos de carbono, proteínas y lípidos, así como obtener las vitaminas y minerales necesarios de los alimentos, por lo que para lograr esto hay que comer de todo en variedad y moderación.
Se recomienda disminuir el consumo de comida chatarra, alimentos con mucha grasa, exceso de azúcar y mucha sal y seguir –o empezar- consumiendo frutas y verduras y un adecuado consumo de agua.
Sin embargo, cuando se planea un embarazo es indispensable tomar un suplemento de ácido fólico -400 mc al día- ya que aunque se lleve una alimentación balanceada no se alcanza el requerimiento. Esta vitamina es necesaria para prevenir cualquier daño de tubo neural, ya que el cerebro y médula espinal del bebé es lo primero en formarse, cuando quizás aún ni sabemos que estamos embarazadas.
Otra importante recomendación es mantenerse activas, ya sea que se continúe con una rutina de ejercicio o se inicie con una actividad moderada para obtener una mejor condición y poder controlar el peso.
Desde que se planea un embarazo, es importante mantenerse alejado de estos hábitos que pueden dañar tu salud y la del bebé:
* Cigarro, por lo que si fumas más vale dejarlo y asimismo mantenerte alejada de los fumadores, ya que el bebé puede nacer con bajo peso.
* Alcohol, es mejor evitarlo, ya que un consumo excesivo puede provocar abortos y malformaciones en el bebé así como una malnutrición en la madre y por consecuencia en el bebé. * Medio ambiente: Se recomienda mantenerse alejada de sustancias químicas tóxicas como plomo, pinturas, líquidos de limpieza, o los desechos de los gatos.
* Medicamentos que tomes por tu cuenta, más vale comentar con tu médico sobre estos medicamentos ya que muchas veces pueden ser abortivos o causarle daño al bebé.
Además de seguir estos hábitos de alimentación, ejercicio y estilo de vida, obviamente es necesario acudir con tu medico para un chequeo con el cual valore tu estado de salud y de el visto bueno para planear el embarazo. A través de un sencillo chequeo se podrá descartar la presencia de alguna enfermedad como anemia, alguna infección de las vías urinarias, azúcar o proteína en la orina, lo cual a la larga en el embarazo podría manifestarse como diabetes gestacional o preeclampsia (hipertensión arterial) e incluso tu tipo de sangre, ya que en caso de tener un Rh negativo, es necesario aplicar una inyección en el embarazo para proteger al bebé de que “se intoxique” con tu sangre.
¡Si ya has tomado todas estas precauciones y recomendaciones vas por el buen camino de tener un exitoso embarazo, así que felicidades y que esto continúe durante el embarazo!