Conocido también como el síndrome metabólico o resistencia a la insulina, este es un padecimiento mucho más común de lo que les podría sonar y más grave de lo que imaginan. En México cada día más personas desarrollan esta enfermedad y ni siquiera se dan cuenta. Generalmente las personas que presentan el síndrome metabólico tienen las siguientes características: obesidad abdominal, un metabolismo desajustado de la glucosa, niveles altos de triglicéridos e hipertensión, que se cree que son factores secundarios a la resistencia de insulina.
¿Qué es lo que ocurre en el cuerpo cuando se presenta resistencia a la insulina? La insulina es una hormona natural que produce el páncreas, la cual ayuda a que la glucosa que esta en la sangre –que obtenemos de los alimentos para usarse como energía- entre a las células por medio de unos receptores que estas tienen. Sin embargo, cuando se tiene resistencia al insulina, la glucosa de la sangre no puede entrar a las células, porque los receptores de la insulina no reconocen a esta hormona –hay menos receptores y no “funcionan adecuadamente”- por lo que empieza a haber insulina en exceso que no se esta usando. Como reacción, el cuerpo empieza a liberar más insulina para que trate de meter a la glucosa, pero lo único que ocurre es que se tiene demasiada insulina –entendido por un choque de energía- y niveles muy altos de glucosa. Lo peligroso de este padecimiento es que aumenta los riesgos de desarrollar enfermedades como diabetes mellitus tipo 2, hipertensión crónica, enfermedades cardiovasculares, cáncer, enfermedades respiratorias y problemas reumáticos, entre otros.
Se ha visto que este es un padecimiento multifactorial, es decir que es causado por varios factores, donde los más significativos son el estilo de vida –llevar una vida sedentaria y una dieta alta en grasas y azúcares-, el presentar obesidad –principalmente en el área abdominal- y tener predisposición genética.
Este síndrome se diagnostica por la presencia de 3 de los 5 factores mencionados a continuación (diagnóstico establecido por los Institutos Nacionales de Salud de Norteamérica, NCEP-ATP III):
• Circunferencia abdominal: >102 cm en hombres y >88 cm en mujeres
• Triglicérdidos ≥150 mg/dl
• HDL (colesterol bueno) <40 mg/dl en hombres y <50 mg/dl en mujeres
• Presión arterial ≥130/≥85 mmHg o tomando medicamento para la hipertensión.
• Glucosa en ayuno ≥110 mg/dl
¿Qué hacer si detectas que presentas el síndrome metabólico? Debido a que todas estas condiciones van ocurriendo en conjunto, el tratar una de estas condiciones va a ayudar a que las demás mejoren y, por lo mismo es necesario que este síndrome sea atendido tanto por un médico como por una nutrióloga.
El actual tratamiento se basa en cambios en el estilo de vida –dieta y ejercicio- y en caso necesario, la administración de medicamentos. Lo más recomendable es llevar una dieta correcta, que sea equilibrada –es decir que incluya todos los alimentos en moderación- que sea baja en grasas saturadas y con mayor cantidad de grasas mono y poliinsaturadas, baja en azúcares y alta en frutas, verduras y fibra –incluyendo panes y cereales integrales-. Además esta dieta debe ser diseñada de forma individual para cada persona según su estado nutricio y sus necesidades.
Se ha visto que con el hecho de reducir del 5 al 10% del peso corporal, se pueden disminuir los riesgos de varias enfermedades; al bajar de peso, disminuye la circunferencia abdominal y por consecuencia disminuye la grasa corporal, que a su vez lleva a que la insulina sea menos resistente y la glucosa pueda entrar a las células, teniendo así un adecuado metabolismo de esta y una mejor energía. Incluso una reducción pequeña de peso puede ayudar a disminuir la presión arterial, regular los niveles de lípidos (colesterol, triglicéridos, LDL y HDL) y aumentarla sensibilidad de los receptores de insulina. En cuanto al ejercicio, es un factor indispensable del tratamiento ya que también ayuda a mejorar la sensibilidad de los receptores, aumentar los niveles de HDL y a disminuir la grasa corporal.
A pesar de que esta enfermedad es muy grave y cada día más personas la presentan, tiene la ventaja de ser reversible por lo que al eliminar algunos de los síntomas puedes eliminar el síndrome metabólico, pero para esto tienes que actuar de inmediato y no dejar que los síntomas avancen más.
mayo 29, 2005
mayo 08, 2005
OBESIDAD INFANTIL…ENORME OCUPACIÓN!
Un punto fundamental que ayuda educar a los niños sobre alimentación saludable, es hacer las comidas en familia –y no enfrente de la TV- para darle importancia a la acción de comer y crear más conciencia. En cuanto al desayuno -seguro ya lo han escuchado- sí es la comida más importante del día, ya que varios estudios han demostrado que niños que no desayunan tienden a tener más sobrepeso. También es recomendable incluir a los niños cuando se planean las comidas y al ir de compras, ya que ayuda a que aprendan y a que participen en las decisiones. Es importante que los niños también cuiden sus porciones, es mejor ofrecerles cantidades pequeñas y si tienen más hambre dejar que ellos decidan si quieren más, pero el chiste es acostumbrarlos a que no coman cantidades muy grandes ya que si desde chicos les servimos porciones muy grandes, este es un hábito que se les queda bien grabado y de adultos lo continuaran y, con esto los riesgos de obesidad.
Un error que muchos padres cometen es usar la comida como castigo o premio para controlar su conducta (“si te portas bien te llevo por un helado”), por lo que desde chicos les debemos enseñar que la comida es un componente indispensable para que funcione el cuerpo y no se les quede grabado que la comida más bien es una herramienta para conseguir lo que quieren o algo que llena sus emociones. Lo más recomendable para no usar la comida como premio/castigo, es preferir actividades como ir al cine o a casa de un amigo o comprar un libro.
Otras recomendaciones muy útiles son el procurar que en la casa siempre haya una variedad de frutas, yogurts, quesos, paletas heladas, cereales o granolas, para que los niños coman esto entre comidas en lugar de papas o chocolates. La realidad es que sino quieres que tus hijos coman galletas toda la tarde, no las compres o no pidas unas papas fritas en el restaurante si no quieres que tus hijos se formen el hábito de lo mismo.
Con solo algunos cambios de hábitos se puede lograr que niños que presentan sobrepeso puedan perderlo de forma saludable, sin afectar su desarrollo ni crecimiento. Sí cambiamos la leche entera que toman por light es un inicio, al igual que darles jugos naturales –en moderación- en lugar de enlatados y más agua natural en lugar de refrescos; con esto logramos que disminuya su consumo de grasa y azúcar, uno de los causantes de la obesidad infantil! La clave está en enfocarse a hacer cambios pequeños pero graduales tanto en su alimentación como en su actividad física, ya que esto ayudará a que mejoren sus hábitos de por vida y se pueda prevenir y controlar la obesidad infantil y por consecuencia prevenir la obesidad en su vida adulta.
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