febrero 13, 2005

ENTENDIENDO EL COLESTEROL

Aclarando algunos mal entendidos, el colesterol es una sustancia parecida a la grasa pero no es exactamente una grasa, aunque llega a tener igual de “mala reputación” que esta. El colesterol tiene una estructura y función diferente a la grasa, pero debido a que generalmente ambos aparecen juntos cuando se habla de alimentos de origen animal -y están relacionados por el papel que juegan en la salud-, muchas veces se confunden y se cree que se habla de la misma sustancia.
El término colesterol se refiere a dos tipos diferentes, el colesterol sérico que se encuentra en la sangre y, el colesterol dietético que lo obtenemos de los alimentos. Son demasiados los factores que afectan los niveles de colesterol en sangre, pero el colesterol que circula en nuestro cuerpo viene de dos fuentes principales:
*El colesterol producido en el cuerpo: El hígado es el encargado de producir la cantidad necesaria de colesterol, pero cualquier célula también puede producir esta sustancia y existen situaciones donde se produce en exceso. Aquí juega un papel importante la herencia familiar, donde si alguno de nuestros padres o abuelos sufre de hipercolesterolemia –niveles elevados de colesterol en sangre- nuestra posibilidad de presentarlo aumenta, al igual que el estilo de vida –sedentarismo, tabaquismo, alcoholismo- que llevamos.
*El colesterol que viene de la comida y bebidas: De alimentos de origen animal, ya que las plantas no producen colesterol. Una dieta alta en colesterol dietético puede elevar el colesterol sérico en algunas personas, pero esto no sucede automáticamente, además de que la grasa saturada tiene mayor efecto en elevar el colesterol en sangre que el colesterol de los alimentos. Recientemente se ha visto que los alimentos tienen muy poco impacto en elevar nuestro colesterol y el efecto más bien se debe a la propia producción de nuestro cuerpo; sin embargo, siempre es recomendable consumirlo en moderación.
El colesterol en exceso se acumula en las arterias y esto aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, pero se ha visto que sí logramos que los niveles elevados de colesterol en sangre disminuyan, también disminuyen los riesgos.
Pero no todo lo relacionado al colesterol son malas noticias, ya que la realidad es que esta sustancia es indispensable para realizar muchos procesos metabólicos de nuestro cuerpo ya que forma parte de cada célula del cuerpo y se encarga de producir varias hormonas –como estrógenos-; siendo parte del ácido biliar ayuda a digerir y absorber las grasas; con la ayuda del sol, el colesterol de la piel se convierte en vitamina D la cual es esencial para la formación de huesos.
Seguramente han escuchado hablar del colesterol “bueno” y del “malo” y esto a lo que se refiere es a las proteínas que llevan el colesterol a través de la sangre; debido a que el colesterol no se mezcla con el agua no puede transportarse solo, por lo que necesita ser llevado por estos “transportadores” llamados lipoproteínas que llevan al colesterol de una célula a la otra. Las lipoproteínas de baja densidad –LDL- o mejor conocidas como el “colesterol malo”, transportan a esta sustancia del hígado a otros tejidos; a lo largo del camino va formando depósitos de grasas en las paredes de las arterias y venas, lo cual se asocia a un aumento en el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares. Por otro lado, las lipoproteínas de alta densidad –HDL- conocidas como el “colesterol bueno” lleva el colesterol de todas las partes del cuerpo hacia el hígado, para ser desechado, por lo que este se asocia a que haya menos riesgos en desarrollar enfermedades cardiovasculares.
Debemos de tener muy claro que el LDL y el HDL sólo los podemos encontrar en la sangre y no en los alimentos pero también es cierto que nuestras decisiones en cuanto a la comida influyen enormemente! Sí logramos disminuir las cantidades de grasas saturadas y colesterol que consumimos, es probable que bajen los niveles de LDL y, si además empezamos a hacer ejercicio – o continuamos con nuestra rutina- hay posibilidad que aumenten los niveles de HDL. Con esto podemos lograr un equilibrio entre la guerra del colesterol “malo” y el “bueno” y poder obtener niveles deseables del colesterol total en sangre, con el fin de disminuir los riesgos de desarrollar enfermedades cardiovasculares y mejorar nuestra salud. No se pierdan la siguiente semana el artículo sobre cómo controlar nuestro nivel de colesterol.

2 comentarios:

REYES LOPEZ E. dijo...

ME PARECE QUE FALTARIA AGREGAR TAMBIEN LOS RIESGOS A LA SALUD O LA AMENAZA DE MUERTE POR LA FORMACION DE TROMBOS EN LAS ARTERIAS QUE IRRIGAN AL CEREBRO, ADEMAS DE LOS YA CITADOS RIESGOS CARDIOVASCULARES. O AL MENOS, ESO TENGO ENTENDIDO SOBRE LAS FAMOSAS EMBOLIAS. GRACIAS

Anónimo dijo...

ADEMAS DEL EJERCICIO, PODRIAN INDICARNOS ESPECIFICAMENTE QUE ALIMENTOS FAVORECEN AL COLESTEROL BUENO?? /(HDL) GRACIAS