agosto 12, 2008

BÁJALE A LA SAL

Quizás pase por nuestra mente ¿una pizquita de sal de más que mal nos hará? pero este exceso puede ser muy dañino para nuestra salud. La mayoría de las personas consumimos de dos a tres veces más sal de la que deberíamos, ya que la recomendación es 1 cucharadita de sal al día, lo que equivale a 2.3 g de sodio al día o bien 1.5 g de sal; debemos recordar que el sodio es parte 30% cloro y 70% sal. En esta recomendación debemos contemplar la sal que ya contiene la comida y no solo la extra que agregamos.
Del 10 al 15% de nuestro consumo total de sodio al día, proviene de la sal que se le agrega a los alimentos, mientras que el restante 85 a 90% viene del sodio que se encuentra ya en la comida preparada, ya sea de alimentos procesados, enlatados, embutidos, encurtidos, condimentos, aderezos, salsas, así como productos empacados, embotellados, etc.
Se estima que entre el 25-35% de la población es sensible a la sal y esto significa que el exceso de este mineral puede causar hipertensión arterial y por lo tanto aumentar el riesgo de presentar enfermedades cardiovasculares; esto se debe a que la sal hace que retengamos más líquido y por lo tanto aumenta el volumen sanguíneo circulante entre las arterias, lo que a la vez hace que aumenta la presión en la pared arterial. Además el consumo excesivo de sal puede empeorar síntomas de inflamación y aseverar la falta de aire, así como un aumento de peso (por la retención de líquidos).
Lo recomendable es ir disminuyendo el consumo de sal (poco a poco) tanto la que se le agrega en la mesa, como la que se usa para cocinar como los alimentos que la contienen, por lo que procuren seguir las siguientes recomendaciones para bajarle al consumo de sal:
* De las recomendaciones más útiles, algo difícil pero sencilla, es quitar el salero de la mesa, así iremos quitando el hábito de ponerle sal a la comida simplemente por costumbre.
* Procura consumir menos alimentos empacados o procesados y más alimentos “naturales”
* Disminuye la cantidad de sal que utilizas para cocinar los alimentos
* Prefiere las salsas o condimentos que sean bajos en sodio, para esto lee las etiquetas
* Disminuye las visitas a restaurantes y comida rápida, ya que estas son muy altas en sodio.
* Cuida el consumo de salsas como la inglesa, soya, Maggi ya que contienen mucho sodio.
* Limita el consumo de consomé de pollo, así como ablandador de carnes por su alto contenido de sal.
* Procura evitar el consumo de papas fritas y si las consumes que sean bajas en sal o mejor opta por nueces o almendras naturales, no saladas.
* Si consumes embutidos de preferencia que sean bajos en sodio y en moderación.
* Procura enjuagar las verduras enlatadas antes de consumirlas, para quitarles la salmuera.
* Limita tu consumo de alimentos enlatados como sopas, atún o sardinas a 1 vez por semana; prefiere mejor el atún en agua en lugar de aceite ya que contiene menos sal.
* Evita el exceso de alimentos embotellados como salsas de jitomate.
* No excedas el consumo de quesos, ya que contienen bastante sodio.

* Limita el consumo de agua mineral y aguas preparadas industriales por su alto contenido de sodio.
* Cuida el consumo de cereales ya que pueden contener mucho sodio, al igual que harinas preparadas para hacer pasteles o galletas por su contenido de bicarbonato de sodio.
* Procura moderar tu consumo de comida china o japonesa ya que generalmente esta preparada con mucha salsa soya o con glutamato monosódico.
Acostumbra leer las etiquetas nutrimentales para checar si dentro de los primeros ingredientes se encuentra uno de los siguientes: alginato de sodio, sulfito de sodio, caseinato de sodio, fosfato de sodio, benzoato de sodio, hidróxido de sodio, glutamato monosódico (MSG) o citrato de sodio. Sí los contiene probablemente el alimento contiene mucha sal por lo que ojo!
Quizás pensarán que sin sal no se puede vivir y ya la comida no sabrá a nada, pero siempre se pueden encontrar condimentos y hierbas que no tienen sal, como el orégano, eneldo, albahaca, romero, apio, cebolla, ajo, chiles secos, así como limón, vinagre, mostaza. En ocasiones se puede recurrir a los sustitutos se sal, aunque debes consultarlo con el médico ya que muchas veces no se permiten, o usar la sal Light que ya se consigue en el mercado.

Fuente: American Heart Association, 2007.

1 comentario:

Romina dijo...

ES VERDAD Q ESL SUSTITUTO DE SAL ES MALO? Y POR Q?