marzo 04, 2007

¿ME DIO DIABETIS POR UN SUSTO?

Es probable que la mayoría de ustedes ha escuchado a varias personas diabéticas explicar que les dio esta enfermedad por un “susto”; quizás muchos estarán de acuerdo y otros pensarán que más bien suena a cuento de abuelitas, pero ¿qué tan cierta será esta creencia?... lo cual veremos a continuación.
Primero que nada, es importante resaltar que el término correcto de esta enfermedad es diabetes -específicamente Diabetes Mellitus- ya que erróneamente muchas personas la llaman diabetis.
La diabetes mellitus es una enfermedad caracterizada por hiperglucemia (niveles elevados de glucosa) ocasionada por defectos en la secreción y/o acción de la insulina. La insulina es una hormona cuya función es hacer que la glucosa que se encuentra circulando en la sangre –producida por los alimentos que ingerimos- pueda entrar a las células para poderla utilizar en forma de energía y poder hacer nuestras actividades diarias de la vida. El órgano responsable de producir la insulina es el páncreas; en algunas personas ocurre que no hay suficiente producción de insulina por lo que la glucosa no puede entrar a las células (estas personas necesitan de manera indispensable insulina), mientras que otras personas si tienen insulina pero sus receptores no están funcionando bien y además de tener niveles altos de glucosa porque la insulina no puede cumplir su función, también comienzan a tener niveles altos de insulina (a estas personas se les recomienda llevar una dieta correcta y hacer ejercicio para lograr que los receptores sean más sensibles y la insulina pueda actuar).
Regresando al punto en que sí la diabetes da por un susto, quizás sí hay algo de cierto detrás de esto, una vez explicado lo siguiente: Además de la insulina, hay otras hormonas encargadas de que nuestro organismo siempre tenga la suficiente cantidad de glucosa –energía- incluso en los periodos en que estamos en ayuno o dormidos. Estas hormonas, conocidas como glucorreguladoras, son las encargadas de que una vez que ya se nos terminó la glucosa que obtenemos de los alimentos y que entra a la célula, la podamos seguir obteniendo; es decir, que a partir de la glucosa que vamos acumulando en el músculo o en el hígado, podemos obtener más glucosa para aguantar el ayuno de la noche o cuando pasamos varias horas sin comida. El problema en el caso de las personas con diabetes es que su organismo nunca –o pocas veces- registra que ya tiene suficiente energía –glucosa- ya que ésta no entra a las células y el cuerpo registra como si no hubiera, por lo que estas hormonas la empiezan a producir o sintetizar –o sacándola de las reservas- y se nos sigue acumulando más glucosa. Es importante mencionar que estás hormonas se activan cuando estamos en situación de estrés o de peligro, traduciéndolo en susto, por lo que en el fondo, cuando estamos con mucho estrés o hemos tenido un fuerte susto es probable que produzcamos más glucosa y por el mismo susto quizás acudimos al doctor y es ahí cuando detectan la diabetes. Sin embargo, esta no es la causa primara; puede ser que el susto desencadenó el problema que ya se venia “cocinando” pero anterior a este susto la persona tuvo que haber estado con algún daño en su páncreas o en la acción de la insulina y quizás con otros riesgos como obesidad, hipertensión, dislipidemias, entre otras.

2 comentarios:

Soffie Arellano dijo...

Excelente articulo. Felicidades.

antonio david dijo...

muy buena la informacion gracias